Trombos: tabaco, covid-19 y anticonceptivos son más riesgosos que las vacunas

La controversia que rodea a las vacunas de Janssen y AstraZeneca ha suscitado preguntas y dudas sobre el peligro de sufrir trombosis y este tema hoy también capta la atención en Chile, ya que la segunda de las inmunizaciones mencionadas pronto empezará a administrarse en el país.

Por fortuna, datos científicos muestran que es mucho mayor el riesgo de trombos -formación de coágulos de sangre en arterias o venas que pueden ralentizar o bloquear el torrente sanguíneo- relacionado a las pastillas anticonceptivas, al consumo de tabaco o al propio covid-19, que el que arrastran ciertas vacunas contra el SARS-CoV-2.

El mayor peligro de la trombosis es que los coágulos pueden trasladarse a distintos órganos, lo que puede ocasionar tromboembolismos pulmonares o infartos de miocardio, ictus y tromboembolias venosas (TEV).

Esta enfermedad se considera un fenómeno de baja frecuencia y se puede presentar anualmente en uno o dos de cada 1.000 individuos, según la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH).

Bajo riesgo

El 7 de abril, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) confirmó que la aparición de trombos combinados con niveles bajos de plaquetas (trombocitopenia) debía incorporarse a la lista de reacciones adversas de la vacuna de AstraZeneca como un posible efecto secundario «muy raro».

Pero, ¿qué probabilidad hay de sufrir un trombo si se ha recibido la vacuna Vaxzevria, de AstraZeneca? Pues es inferior al 0,0004 %, ya que, entre 25 millones de vacunados, el número de casos identificados e investigados por la EMA fue de 86, de los que resultaron mortales 18.

Todavía menor es la proporción de trombos entre los vacunados con Janssen: ocho casos -uno de ellos mortal- entre más de 7 millones de personas. Suficiente, eso sí, para que las autoridades sanitarias de EEUU suspendieran el 13 de abril el uso de esta vacuna y obligaran a la farmacéutica belgo-estadounidense a retrasar la entrega a la UE de las dosis previstas para los países comunitarios.

La distribución y administración del fármaco en la UE se desbloqueó esta semana, cuando la EMA avaló el uso de la vacuna de Janssen tras confirmar que las trombosis en vacunados menores de 60 años, la mayoría mujeres, son un efecto muy infrecuente.

Estos casos extremadamente raros en vacunados con Janssen corresponden con una enfermedad cerebrovascular poco frecuente, la trombosis de senos venosos cerebrales.

Y esa misma enfermedad fue la que padecieron 62 de los 86 pacientes con trombosis que habían sido vacunados con AstraZeneca, mientras que los 24 restantes sufrían trombosis venosa esplácnica.

En sus conclusiones sobre estas trombosis, la EMA apuntó que «una explicación plausible» es que sean una «respuesta inmunológica» similar a la que se observa en los tratamientos con heparina, un conocido anticoagulante.

En todo caso, ¿tiene sentido preocuparse por estos episodios puntuales hasta el punto de sopesar la opción de no vacunarse? En ningún caso, según expertos.

«Nos estamos preocupando por un caso de posible trombo entre un millón y todos los días hay más de 100 muertes por el covid-19 que podrían haberse evitado si esas personas estuvieran vacunadas», argumentó David Viñas, coordinador del Grupo de Trombosis Cardiovascular de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

Frente al riesgo máximo del 0,0004 % (cuatro por cada millón) detectado en los vacunados con AstraZeneca (en el caso de Janssen es menos de uno por millón), la probabilidad de sufrir trombosis para los contagiados de covid-19 puede llegar al 16,5%, de acuerdo con la Sociedad Española de Epidemiología (SEE).

Por su parte, la SETH precisa que el riesgo es al menos del 1% si se trata de un paciente con enfermedad leve, que no requiera hospitalización, pero entre los hospitalizados no críticos se sitúa en torno al 5% y en el caso de enfermos ingresados en UCI se eleva a un mínimo del 20% que puede alcanzar el 25%, especialmente con tromboembolismos pulmonares.

Fármacos y trombos

La población está más expuesta a sufrir trombosis por tratarse con ciertos medicamentos o consumir tabaco que por recibir vacunas. Según explicó Viñas, los asociados en mayor medida a una posible formación de trombos son los anticonceptivos orales. De hecho, la ficha técnica menciona una frecuencia cercana a una de cada 1.000 mujeres.

También hay antipsicóticos, como la olanzapina, que pueden generar coágulos sanguíneos en las venas, especialmente en las piernas, hasta a uno de cada 100 pacientes.

Otros factores de riesgo de trombos son el sedentarismo y la obesidad, mientras el tabaquismo es una de las principales causas de generación de trombosis. La Sociedad Española de Trombosis calcula que el riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares es cuatro veces mayor en el caso de los fumadores.

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