La crisis política desatada por los decretos con rebajas de penas a condenados por delitos sexuales contra menores de edad, frimados por el Ministerio de Justicia, sigue profundizándose, mientras la oposición se mantiene evaluando la presentación de una acusación constitucional en contra del ministro Fernando Rabat.

Y es que la molestia tras la polémica se ha traslado hasta las calles, donde organizaciones feministas concretaron protestas en diferentes regiones del país, incluyendo una frente al palacio de La Moneda, reactivando un movimiento que durante cuatro años mantuvo una baja actividad.

Y si bien las manifestaciones se centran en una principal demanda -la salida del titular de Justicia-, su resurgimiento ha sido cuestionado por voces del oficialismo, quienes acusan silencio durante el gobierno del expresidente Gabriel Boric. "El movimiento feminista es miserable: usan a las víctimas para reactivarse y tener un sentido cada cuatro años.

Escogen a quien defender según su color político, y cuando quien violenta está entre sus filas, se quedan calladas. No ayudan a nadie. Diría que son de cartón, pero son de soya: con tiempo libre, ideológicas y buenas para la pancarta", dijo al respecto la diputada Javiera Rodríguez (Partido Republicano).

Por su parte, el senador Andrés Longton (RN) recordó que "yo encabecé (en 2020) la acusación contra una ministra de la Corte de Apelaciones (ministra Silvana Donoso) por liberar a más de 1.100 internos, entre ellos violadores, pederastas, asesinos, y a la oposición (de ese entonces) no se le movió un músculo de la cara al rechazarla". "Las mismas que protestan, las feministas. Hace seis años, yo no voy a olvidar, eran las principales defensoras de la jueza.

Entonces, hay muchas feministas que marchan dependiendo del signo político que sea el que esté involucrado", agregó, enfatizando en que "muchas de estas marchas son provocadas por quien quiere ver derrotado, ver en el suelo, o quiere socavar la aprobación del gobierno, independientemente de la aprobación ciudadana".

En la misma linea se refirió la diputada Sara Concha (Partido Social Cristiano), quien aseguró que "me llama profundamente la atención el silencio sepulcral que mantuvieron durante el período anterior y cómo hoy, ante la más mínima oportunidad, salen a las calles a manifestarse y a rasgar vestiduras respecto de un tema en el que podemos estar de acuerdo o no".

Asimismo, apuntó que "hemos presentado una iniciativa de ley que esperamos cuente con el respaldo suficiente para avanzar, porque aquí los niños y las víctimas tienen que estar primero. Sin embargo, no veo a estas organizaciones feministas en la misma sintonía. Y lo que me queda claro, en definitiva, es que algunas están siendo instrumentalizadas por determinados sectores políticos".

"Tengo que decirlo, porque me parece que estamos frente a un feminismo de cartón, porque durante el período anterior, cuando también hubo numerosas irregularidades, guardaron silencio y no dijeron nada. Pero hoy resulta que despertaron y están en las calles.

Es una falta de consecuencia absoluta, algo que lamentablemente hemos visto de manera recurrente en sectores de la izquierda radical", concluyó.