Regional
Crónica
29/11/2025
De acuerdo con un estudio realizado por el Servicio de Cooperación Técnica (Sercotec), en la región del Biobío se registran 100 ferias libres, las cuales generan 11 mil 145 puestos o stand de ventas.
Así, el Biobío es la tercera región con mayor cantidad de estos espacios comerciales a nivel país, alcanzando un promedio de 111 por feria -equivalente al nacional de 112-. Antes están la Metropolitana (88 mil 114 puestos) y Valparaíso (12 mil 769).
Así, de acuerdo a datos de Sercotec, 30 mil personas en Biobío se desempeñan como feriantes.
María José Becerra, gerenta general del Sercotec, sostuvo que “el Catastro Nacional de Ferias Libres 2025 constituye la actualización más amplia del sector en casi una década”.
De acuerdo con el documento publicado en la plataforma de Sercotec, el estudio se realiza a partir de cuatro tipos de fuentes de información. El primero consiste en la obtención de información administrativa mediante consulta a municipios. El segundo, tercero y cuarto provienen de cuestionarios realizados a dirigentes de ferias libres, feriantes y clientes, respectivamente.
Iván Vera es el presidente del sindicato 1 de la feria libre rotativa de Concepción, que se ubica los jueves en calle Santa María, entre Diego de Oro y Juan José Manzano.
Requerido acerca de si el nuevo estudio podría ser un insumo que permita identificar quiénes operan con las autorizaciones pertinentes y quiénes no lo hacen, de forma de ayudar a disminuir la informalidad en las ferias, el dirigente expresó que “debería ser así y sería bueno que las autoridades se preocuparan de fiscalizar, sobre todo en Concepción porque somos los iniciadores de las ferias libres donde deberíamos ser los principales en recibir apoyos porque hoy día hay mucha competencia porque han abierto muchas fruterías y almacenes de barrio y existen bastante informalidad con gente vendiendo en vehículos”.
Vera recordó que su sindicato tiene 58 años desde que se organizaron como tal y la feria existe hace alrededor de 70 años. “Las problemáticas actuales son bastantes y variadas, sobre todo lo relativo a la seguridad porque estamos un poco superados porque no tenemos nada de seguridad en la feria y en distintas ferias de la Región se han producido hechos de violencia con disparos, entre otros”.
Lo anterior, agregó Iván Vera, “ha hecho bajar las ventas en cerca de un 60% con el respectivo desmedro económico para quienes pagamos patentes y funcionamos con los permisos requeridos. También, se generan conflictos con ilegales que buscan tomarse los puestos en que muchos de nuestros compañeros feriantes se han ido a quiebra donde ya algunos solo están viniendo los fines de semana porque los días de semana ya no son rentables”.
Por su parte, Sergio Alvial, integrante de la feria libre rotativa de Concepción, confirmó que, efectivamente, las bajas ventas y la inseguridad es uno de los principales desafíos a resolver. “Han bajado bastante las ventas, al parecer hay muchas personas sin trabajo porque clientes que antes compraban $15 mil o $20 mil, ahora solo gastan entre $5 mil y $8 mil y expresan que está todo más caro”.
“El otro problema es la proliferación de los llamados coleros (puestos sin autorización) quienes ofrecen precios más baratos donde nosotros pagamos nuestros impuestos de alrededor de $120 mil de IVA, periódicamente, y los permisos correspondientes, que en nuestro caso son $87 mil de manera semestral”, agregó.
La presidenta del Sindicato de la Feria Libre de Lota y de la Asociación Gremial Región del Biobío, Paola Huenchuman, sobre el aumento de las ferias contenido en los resultados del estudio realizado por Sercotec, expresó que una explicación radica en que “como ha ocurrido otras veces, las ferias libres reflejan el peso de la cesantía en todo el país, porque las personas cesantes, lo primero que hacen, es ir a vender a las ferias libres, algunos de ellos como los llamados coleros o ambulantes que posteriormente, algunos se formalizan y piden permisos”.
Requerida acerca de la situación de la feria libre de Lota tras el reciente incendio que afectó a algunos locales, la presidenta del sindicato contó que “se quemaron 10 locales y una casa, por lo que requerimos de ayuda. En el caso de Sercotec sus programas inician nuevamente en marzo del próximo año y no cuentan, por ejemplo, con un ítem que nos permita recibir apoyos ante este tipo de situaciones complejas”.
Otras cifras del estudio de Ferias Libres de Sercotec relacionadas con el nivel educacional y herramientas de negocios son que las cifras de nivel educacional reportadas por las personas feriantes aumentaron en relación con el catastro anterior en 2016.
El porcentaje de personas feriantes que reportaron contar con educación superior aumentó de un 6% previo a un 14%, y aquellos que reportaron enseñanza media se ubicaron en un 60% por sobre el 50% previo. Una encuesta a dirigentes de las ferias mostró que el 90% está interesado en recibir capacitación en temas como administración, ventas y herramientas digitales, mientras que el 70% de las personas feriantes también expresaron este interés.
En cuanto al liderazgo de mujeres, este ha ido en aumento. Entre 2016 y 2025, la participación femenina identificada en las organizaciones de feriantes aumentó del 49,6% al 51,8%. Las mujeres destacan en los espacios de liderazgo y cargos directivos, ocupando en el estudio, el 70% de las presidencias, el 71% de las vicepresidencias, el 67% de las secretarías y el 57% de las tesorerías.
Javier Sepúlveda, seremi de Economía, Fomento y Turismo de Biobío explicó que las ferias libres tienen una relevancia fundamental en las economías comunales.
“Para nuestra región del Biobío, las ferias libres son mucho más que simples espacios de comercio: son motores de desarrollo económico que generan empleo directo para miles de familias que dependen de estos espacios para su sustento diario, dinamizan la economía local movilizando importantes recursos que circulan directamente en las comunas y fortalecen el comercio beneficiando a diversos actores desde agricultores hasta pescadores artesanales” aportó el jefe de la cartera económica en la zona.
Para Javier Sepúlveda, este catastro, además, “entrega información estratégica invaluable para diseñar políticas públicas más efectivas y pertinentes. Con estos datos, podemos identificar necesidades específicas, proyectar el desarrollo sostenible del sector y fortalecer aspectos críticos como infraestructura, capacitación, prevención del delito y seguridad alimentaria”, destacó.