Los Ángeles, Región del Biobío — La delincuencia no da tregua en el corazón de Los Ángeles. Una empresa ubicada en calle Almagro, en pleno centro de la ciudad, fue blanco de la delincuencia por partida doble, sufriendo dos robos en un lapso de apenas dos horas; una jornada que refleja la grave crisis de seguridad y orden público que atraviesa la capital provincial.

El primer ilícito ocurrió al mediodía cuando un sujeto ingresó al recinto y sustrajo una motosierra. En su rápida huida en dirección hacia calle Lientur, el delincuente fue alcanzado e interceptado por el propio dueño del establecimiento, en una acción sumamente arriesgada considerando que el propietario venía recién saliendo de una intervención quirúrgica.

Lejos de terminar ahí, a las 14:00 horas se registró el segundo ataque. Esta vez, un individuo —quien al parecer sería integrante de la misma banda delictual— intentó llevarse una cortadora de pasto. En esta ocasión, fue el hijo del dueño quien logró atrapar al asaltante antes de que escapara.

El centro de Los Ángeles convertido en un "camping" Este doble atraco deja en evidencia una realidad insostenible para los locatarios: el centro de la ciudad se ha transformado en un verdadero camping.

A diario, las veredas se ven repletas de personas que pernoctan en la vía pública, consumen alcohol y drogas, delinquen y cometen un sinfín de incivilidades. Frente a esto, las víctimas y vecinos son enfáticos al señalar que no sirve ocupar la "teoría del empate" argumentando que es un tema que afecta a todo el país; la urgencia ciudadana exige velar y tomar medidas por nuestra propia comuna.

El abandono ha llegado a un punto crítico en el que los afectados temen denunciar por el miedo latente a sufrir represalias. Los propietarios de la empresa afectada no solo deben lidiar con los robos a plena luz del día, sino que también deben soportar que todas las noches grupos de delincuentes pernocten en la reja de acceso a su negocio, llegando al extremo de encender fogatas en el lugar.

La insólita postura de las autoridades

Mientras los locatarios arriesgan su integridad enfrentando el crimen con sus propias manos, las señales desde el Gobierno generan desconcierto e indignación.

En la misma línea de esta crisis, autoridades regionales del Biobío han señalado de manera increíble e impensable que la ciudadanía debe acostumbrarse a esta realidad.

Tal como trascendió recientemente a nivel regional, autoridades de seguridad y la delegación presidencial justificaron la falta de acciones señalando que "hay que adaptarse" a que las personas desistan de denunciar por el miedo a que el crimen organizado tome represalias; una postura que, para las víctimas de calle Almagro, parece normalizar el abandono que sufren a diario.